
Tengo que admitir que me resulta difícil escribir a un ordenador mis sentimientos (es una sensación muy fria...), así que pido perdón de antemano por si no doy lo mejor de mi misma...
Aunque aún llevo muy poco tiempo, considero que la ocasión que te brinda el programa de voluntariado europeo es una oportunidad que no se debe desaprovechar, por lo que de momento solo le veo beneficios. Además tengo la suerte de haber encontrado un proyecto que me llena en todos los sentidos, e intento no parar ni un segundo, ya que quiero absorber todo, recibir & ofrecer... y me gustaría seguir con este estado activo.
Creo que es demasiado pronto para hacer una valoración sobre la convivencia, aunque hoy por hoy me siento más adaptada que el primer día, y espero que la armonía siga creciendo. Siento el apoyo de mis compañeros (y su paciencia para hablar conmigo) y eso se agradece.
¡Y que decir de Budapest! Cada vez que tuerzo una esquina descubro algo que me impresiona más que lo anterior, es la capital, pero es maravilloso tener momentos en los que te encuentres sola admirando Heroes Square, notando el peso de la historia húngara, sin que ningún ruido, ninguna persona, se encuentre a tu alrrededor :)
Ahora mismo la única "barrera" que tengo es el idioma, aunque espero que con el tiempo se derrumbe, ya que como dice una de mis canciones favoritas "las palabras son el mapa de tu vida"... y sin ellas no eres nadie.
Maria
